Fundamentación

  • El aumento de las situaciones traumáticas sin posibilidad de ser trabajadas en las ultimas décadas como consecuencia de un mundo postmoderno, cada día más individualista, materialista y consumista, da como consecuencia en la población un aumento de emociones negativas, tales como ansiedad, tristeza, enojo. Estas emociones al no ser encauzadas provocan el aumento de compulsiones a través de las cuales se logra un alivio aparente de la tensión, como por ejemplo: el uso de sustancias (drogas, alcohol, el abuso de medicinas: tranquilizantes, analgésicos), actividades repetitivas y fuera de control (actividad física, sexo, compras, compulsión hacia el juego), constituyen aparentes canalizadores de esas emociones.
  • Por la falta de recursos emocionales y carecer de la formación adecuada para manejar armónicamente estas situaciones, se generan consecuencias vitales negativas en las personas.
  • Razón por la que nuestra institución se vio motivada a desarrollar herramientas concretas, para ponerlas a disposición de una vasta población necesitada de llenar un vacío existencial, por demás angustiante y doloroso, y poder encontrar un sentido para seguir viviendo.